11 ene 2013

Eleven


Secrets
 
-¿Hola?-contesté y una voz masculina feliz me grita saludando
-¡HOLA!-reí por lo idiota que puede ser a veces Alex
-Alex, ¿te dije que no me gustan las rosas?- mentí, amo las rosas, pero de seguro me preguntaría si la recibí
-No...¿Pero por qué me lo decís?- pregunta confundido
-Alto...¿No me dejaste una rosa en mi puerta?- estaba ya algo paranoica, si no era Alex, ¿quién fue?
-No...-respondió extrañado- ¿Estás bien, _____?- se notaba preocupado
-La verdad no, esto me asusta, ¿quién es “A”?- me estaba alterando
-De seguro la de PLL no debe ser- bromea pero yo no me río
-No es momento para bromas, Alex- comento molesta- ¿Te molestaría venir a mi casa?-pregunto tímida
-Para nada, en 15 estoy allá- me siento aliviada al escuchar su respuesta y me despido de él.
Agarré la rosa y la miré por varios minutos. La letra se me hacía conocida, pero no sé de dónde... Esto me asustaba
 
Alex llego puntual a mi casa, yo seguía con Mora en brazos, la verdad, me inquietaba mucho por esa rosa, no dejaba de moverme en el sofá y Alex me miraba y reí a cada tanto.
-¿Cuál es la risa?- le pregunto molesta, no me gustaba que se burlen de mi miedo.
-Relájate, todo va a estar bien, ¡es solo una rosa!- me roza los pétalos de esta en mi nariz y yo lo saco. Me queda mirando unos minutos y luego noto que empieza a acercarse lentamente a mis labios. No sabía cómo reaccionar, había olvidado ya lo que era un beso por lo paranoica que me puso ese regalo, estúpida rosa. Como mi cerebro me indicó, me acerqué a sus rosados labios y dejé que los míos se unieran con los suyos.
Sentí como todo desaparecía, mi gata se había bajado de mi regazo, pobre no quería ser parte del tal momento “romántico”. El beso se hacía intenso, yo quería que durara más de lo que cualquier ser humano había llegado, creo que estaba cambiando mi parecer por Alex… Suena loco, pero este chico podía lograrlo, creo…creoque siento algo por Alex…pero aún no estoy muy del todo segura.
El airese acababa, podía sentir como la habitación ardía o era yo misma…mis mejillas ardían, debo estar como un tomate. Por fin nos separamos por unos segundos pero quedamos cerca, compartiendo el oxígeno, sonriendo (sonrojados) y algo agitados.
-¿Qué…-comenzó a decir Alex-qué harás el viernes?- lo miré por un momento sonriendo y luego bajé la mirada recordando que día era y en qué año estábamos.
“Calma, _______, estamos en el planeta Tierra, siglo XXI, respira y vuelve a mirar a Alex”
-No…nose- lo miro- ¿Por qué?- curiosa de lo que tramaba
-Es que…-se rascaba la nuca, aún sonrojado y nervioso. Reí por dentro por lo tierno que se veía y una mordida en mis labios logré hacer. No me daba cuenta cuando hacía eso,pero estaba segura que lo hice, porque es lo que me provocaba hacer al mirarlo.“______, calma tus pensamientos, no te sobrepases, es Alex, punto final.”- voy a tocar con mi banda y me gustaría que estés ahí para apoyarme- sonríe de costado esperando una respuesta.
-Claro,¿por qué no? Van a estar sensacionales, más de lo que ya son- río un poco y Alex, sonriente, me da un pequeño beso en los labios.
Sorprendida por ese acto, muerdo mi labio y él me besa, pero con más… ¿Cómo decirlo?Parecía que me quería comer la boca…y lo estaba haciendo.
A cada segundo que pasaba, el beso se tornaba más apasionado, sentí como un cosquilleo recorría todo mi cuerpo y sonreí. Alex me acercaba más a él y yo pasaba mis manos por su nuca, jugando con algunos mechones.
Una imagen de mi cama pasó por mi mente en un instante y dejé de besarlo.
Temía adonde podría llegar este beso…
-¿Quésucede?- preguntó algo preocupado
-Na…nada-miraba al suelo, ruborizada. Aprisionada por mi mala reacción, me encaminé a la cocina y suspiré tratando de calmarme. Saqué un poco de agua del refrigerador y bebí; el frío líquido recorrió mi garganta calmando mi ansiedad. Por unos segundos, por lo menos.
Perdida en mis pensamientos, no noté cuando Alex llegó y me abrazó por atrás. Un beso caliente dejó en mi desnuda nuca y me estremecí al punto de sonreír.
-¿Temesde llegar a la tercera base no?- susurraba con una voz tan ronca y sexy… Tímida y algo sorprendida por su capacidad observadora, asiento. Sin decir nada, me gira para que quedemos cara a cara- Yo no te voy a obligar a hacerlo,________-sonrío un poco y continúa-Solo te digo que no debes tener miedo, jamás te haría daño…-me quedé mirándolo por unos minutos y luego lo besé. Mi cerebro no podía codificar lo que este chico acababa de decir, ¿cómo en tan poco tiempo le puedo importar?
-¿Me lo prometes?- pregunto mirando fijamente a sus castaños ojos.
-Te lo prometo- paso siguiente, levanta su meñique y yo sonrío, realizando la tan conocida promesa: “pinky promise”.
{...}
A la mañana siguiente, desperté antes que Alex, que este seguía roncando como tronco pero aún se veía tierno. Mi cama era un desastre, pero no piensen mal, no hicimos nada. Aún no, dicen que lo mejor se hace esperar y más vale que Alex espere. *risas en mi mente*
Me despabilé un poco y fui a la cocina para preparar el desayuno. Cuando volví,encontré a Gaskarth levantado, en bóxer, mirando mis vestidos del armario. Reí un poco y entré sin que se de cuenta.
-Buenos días, chusma- se asusta al escucharme y ríe relajado al ver que era yo.- ¿Quétanto buscas? ¿Acaso eres de CSI?- dejo la bandeja sobre la cama y me acerco a él.
-¿Paraqué tantos vestidos negros?-asiento y saca uno.
-Ese note va a quedar bien- le comento riendo y se lo quito de las manos.
-Pero a ti si- pone sus manos en mi cintura y acerca sus labios. Cuando estaba a punto de besarme, suena mi celular, que inoportuno.
Era un mensaje de Rocío, quería que la ayude en algo de su trabajo, acepté sin más,porque hoy era mi día libre en el trabajo.
-Me tengo que ir- le digo apenada
-¿Peropor lo menos podrías quedarte a desayunar?- puso una carita de perro mojado,asentí sonriendo y lo besé.
Luego de desayunar, Alex se fue y yo tomé una ducha rápida. Mientras secaba mi cabello buscaba algo suelto pero abrigado, aunque ya estábamos cerca de la primavera,el frío era terrible.
Opté por una pollera negra, una blusa naranja de mangas largas y unas botas negras cerca de la rodilla.
Antes de irme, dejé en un lugar seguro a Mora, tomé mis cosas y salí hacia la tienda de música. Cuando llegué, Rocío saltó del mostrador corriendo de felicidad hacía mí.
-¡A que no sabes que pasó!- chillaba de emoción y felicidad
-No,¿qué pasó?- pregunté riendo un poco
-¡Conseguí que una disquera quiera escuchar mi cd y pueda que consiga el contrato!- no dejaba de saltar emocionada
-¡Ohpor Dios, felicitaciones!- la abracé emocionada por ella y luego empezamos asaltar felices las dos. Parecíamos dos fans locas por la banda del momento,suerte que no había nadie en la tienda a esa hora.
-¿Yesto era el “trabajo” que teníamos que hacer?- pregunto exagerando la palabra “trabajo”.
-A no,no, quería que me ayudes a buscar que ponerme y…con una canción también…-respondió sonrojada
-¿Qué? ¡Rocíoyo no sé escribir canciones!- me sorprendía cada día esta chica con sus locuras
-¿Y qué hay sobre esa llamada “Wish you were here”?- se cruzó de brazos
-Son unas palabras tristes que escribí cuando estaba algo deprimida- admití con un tono inocente
-¿Palabrastristes? Casi lloro con esa C-A-N-C-I-O-N –me deletreó cada letra con una entonación que parecía una reprimenda
-Bueno,bueno, puede que escriba canciones pero…. ¡no creo que sea lo que vos buscas!-no me consideraba para nada una cantautora.
Molesta,me agarra de los hombros y me mira fijamente.
-_________Masterson Perry- la interrumpo
-No soy más Perry- se calla por unos segundos y continúa
-Bueno,solo Masterson, ESCRIBES CANCIONES PERFECTAS- me zarandeaba como para que me entraran esas palabras y se graben.
-¡Estabien!- levanto las manos tratando de calmarla- No me mates, ¿sí?- le pido fingiendo susto
Al segundo, empezamos a reír y decidí ayudarla con su canción. Mientras pasaban las horas, algo habíamos escrito pero como que le faltaba ese toque especial…
-Ya intentamos todo, _______, ¿Qué tal cosa especial buscas?- y entonces la lamparita se me prendió.
-Necesitamos la voz de un chico- le respondo segura de mi idea
-¿Qué?¿Y dónde rayos vamos a conseguir un chico que cante esta…-mira la hoja- canción de “amor”?
-Tranquila,yo sé quién puede ayudarnos- le sonrío y ella se da cuenta
-Oh no,no, no, no Y NO.-la miro confundida
-¿Porqué no? Vamos, es Alex, es mi amigo, casi mi novio-susurro para que no se dé cuenta- y no creo que se niegue a darnos una mano.
-¡__________no voy a cantar con él!- estaba enojada, ¿qué le molestaba cantar con Alex?
-A ver,¿por qué no?- me cruzo de brazos, desafiándola.
-No puedo decírtelo…- “¿Qué rayos…?”
-Soy tu mejor amiga, no creo que tengas algo malo que contarme… ¿o sí?- la miro fijamente
-Yo…-miro a mis ojos y luego al suelo. Estaba segura que ocultaba algo, pero ¿qué?

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