23 ene 2013

Twelve


The Costume

Dougie’s POV
 
No he podido olvidar a ________ desde la última vez que la vi en el parque, cuando estaba con Emily… Con ese vestido negro y esa sonrisa… No podía engañar a mi corazón, aún seguía enamorado de esa chica del aeropuerto, con la que viajé a Marruecos, con la que perdí mi…bueno, yendo al grano, _________ Masterson Perry.

Pero Emily había llegado como para rescatarme del abismo, del recuerdo de _________...y ahora no sabía a quién elegir. Tom había vuelto de Italia ayer, con su novia, lo envidio por como es, perdió a su novia y la volvió a tener. Yo ni eso pude o…no he intentado.

Mientras Danny y Harry siguen con sus novias, al decir la verdad, el pecoso anda con esa, disculpen la palabra, esa zorra porque más que una chica, es una zorra de un prostíbulo. Lo lamento por Danny.

-¡Dougie!- me grita en el oído Harry y luego estalla en risas al ver mi cara de susto. A veces puede llegar a ser molesto este Judd.

-¿Qué pasa?- tratando de mantener la calma, una vez que me pongo a pensar y éste me interrumpe.

-Tom quiere decir algo- miro hacia donde estaba el Señor Hoyuelo y continúa hablando sobre algo.

-Pensaba hacer una fiesta, ya saben que el viernes es el cumpleaños de Katherine…-Danny lo interrumpe

-Lo estuviste diciendo todo el día, Tom.

Éste lo queda mirando con una mueca de molestia y sigue.

-Como decía, la fiesta va a ser de disfraces…-esta vez yo lo interrumpo

-¿¡Disfraces!?- y me río emocionado, desde que tengo 10 años no voy a una.

-Aww, miren, el enano se emocionó- se burla Harry y yo le pego en el brazo- Auch, eso dolió Doug- le sonrío victorioso y Tom nos llama la atención, a veces pienso… ¡no! Realmente Tom es nuestra madre.

-Dougie, te quería decir algo…-se notaba serio Tom ahora.

-¿Qué?- tragué saliva temiendo a lo que iba a decirme

-Katherine me dijo que iba a invitar a ________, espero que no sea una molestia para ti…-hace una mueca que provoca mostrar su tan notable hoyuelo. Le negué con la cabeza como respuesta y él me palmeó unas veces el hombro antes de irse.

Genial, tendría que verla a _________ por unas largas horas y disfrazada… Cualquier disfraz que se ponga igual le iba a quedar hermoso, aunque fuera de Barnie.

/.../

Y entonces llegó el (tan esperado) día. Me acomodaba frente al espejo el sombrero de pirata que había elegido ponerme mientras Harry compartía el reflejo tratando de ponerse sus colmillos de vampiros.

-Debo admitir que te ves bien- dijo como pudo Harry. Reí un poco por lo torpe que sonaba y le agradecí.

-No como vos, sexy vampiro drummer.- me sonríe ya con sus vampíricos dientes y me abraza. Le correspondo el abrazo y siento como disimula morderme; me alejo riendo y corro hacia Danny.

-Sálvame, Danny zombie- éste me abraza exagerando y reímos cuando Harry extendió su capa al estilo Drácula. Así como dije, nuestro querido Danny eligió ser zombie, perfecto para él, ya que siempre es zombie en la vida real. Lo queremos mucho y sin su cabeza no podríamos escribir todas esas canciones.

-¿Qué les parece mi disfraz?- preguntó emocionado Tom al entrar con su disfraz de Darth Vader.

-¡Es genial!- comenté emocionado, parecía el verdadero Darth Vader de Star Wars.

Todos comentábamos nuestros disfraces hasta que sonó el timbre y Tom salió corriendo a atender. Era Kath para salga corriendo como Flash hacia la puerta, y así fue.

La pelirroja llegó con un disfraz de ángel, que le quedaba bastante bien pero era obvio, a las modelos CASI todo le quedaba bien. Pero no como a _________. “¡Poynter, deja de pensar en ella! Ahora es Emily y punto.” Mi mente tenía razón, o por ahí no. Tenía dos puntos de vista: mi corazón que aún la seguía queriendo y mi mente que quería eliminarla a toda costa. Ahora el tema era: ¿quién tenía la razón?

 

________’s POV

 

No sé si habrán enterado, pero hoy tengo una fiesta. En la casa de Tom Fletcher, amigo de Dougie…o sea que voy a tener que estar en un mismo lugar que él, por horas, disfrazada y mirando a su querida noviecita. “________, ¿acaso no dijiste que lo habías SUPERADO? –Sí –respondí a mí misma, actuaba como una loca a veces, pero por suerte todo era adentro de mi cabeza. ¿Y entonces? ¿Por qué te molesta tanto? Si realmente lo olvidaste, deberías actuar como que lo hiciste. –Pero él va a estar con alguien y yo voy a tener que disfrutar aquella escenita por horas. ¿Y quién dijo que no podías llevar a alguien…?” A veces me impresionaba por lo ingeniosa que podría resultar mi mente, voy a llevar a Alex para demostrarle a Poynter que, tal como él me lo demostró, lo superé.

Esa misma tarde llamé, disimulando como si nada, a Alex para comentarle lo de la fiesta. Pensé que iba a tener que insistirle o algo, pero reaccionó como si le hubiese propuesto matrimonio. No tan exagerado, claro.

Quedamos en vernos a las 5 de la tarde en mi casa, para ponernos nuestros disfraces y salir juntos. Y como un chasquido de dedos se hizo las 5, antes había salido con las chicas y Charlie por la llegada de Katherine, donde nos contó todo su viaje y cómo apareció Tom, etc. Todo muy romántico, pero demasiado cursi para alguien quién hace poco pudo superar a su ex novio…

Tocaron el timbre y fui a atender. Alex con su sonrisa de siempre y una bolsa en su mano izquierda.

-Hola- se acerca un poco para plantarme un beso y lo dejo hacerlo. Ya me estaba acostumbrando a que este acto se haga habitual en nosotros, no sé si ya considerarlo mi “novio”…

-¿Y qué vas a usar?- le pregunté mientras lo dejaba pasar.

-Ya vas a ver- respondió emocionado y señaló el baño en sentido de permiso. Le asentí como respuesta y volví a mi habitación para seguir con mi llamativo disfraz.

Se puede decir que es algo extravagante y obvio, pero para mí es justo y como para refregarle a cierta persona en la cara.

Pasados unos minutos, Alex sale del baño y entra a mi habitación. Mi reacción fue una risa sonora y me acerqué a verlo mejor.

-Así que vas de Superman…- comenté tocando el logo del superhéroe. Él asintió y tomó mi mano para luego acariciarla. Una sonrisa fue la respuesta justa además de un largo beso.- Me gusta- terminé diciendo.

-¿Y tú disfraz?- se apoyó en el marco de la puerta, mirando lo que hacía.

-Vas a tener que esperar, ahora si no te molesta, me voy a cambiar- me hizo un ademán antes de que cerrara la puerta y me dirigí al baño para darme una ligera ducha.

Al salir, me fijé en mi reloj cuanto faltaba, tenía tiempo de sobra, así que me senté frente a mi tocador y comencé a maquillarme. Cuando terminé, saqué el largo vestido blanco y me lo puse. Adivinaron, iba a ir vestida de novia, pero no cualquier novia, sino una que era asesina. Muy macabro pero qué más da, era una fiesta de disfraces. El vestido antiguo de novia tenía una enorme mancha roja en la parte superior y un poco de tierra en lo que sería la cola y la puntilla. Mi maquillaje también combinaba un poco, tanto el rímel como el lápiz labial estaban corridos y tenía base color blanco, como la nieve misma.

Cuando me decidí salir, Alex me vio y por poco gritó.

-¿¡Acaso quieres matarme o qué!?- exclamó exagerando su espanto

-Tranquilo, no te voy a matar- bromeo un poco y le agarro la mano.

-¿Eres una especie de Morticia vestida de novia que acaba de asesinar a su novio no?- preguntó mirando mi vestido

-Algo – respondí encogiéndome de hombros

-Bueno, por lo menos no estás usando uno de tus miles de vestidos negros – me sonríe y luego besa mis labios pintados de rojo sangre.

-Pensé hacerlo pero dije: ¿Por qué no un vestido blanco? Y ahí se me vino la idea de la novia asesina por una película- sonriente asintió y me abrazó por el hombro

-¿Vamos yendo?- mirando la hora- Ya casi son las 9- lo miré espantada

-¿Tanto tardé?

Alex asiente- Casi me quedo dormido- bromea

-¡Entonces corramos!- le dije saliendo casi corriendo por la puerta con mis cosas en la mano. Alex, tratando de calmarme, me detuvo

-Calma, tampoco es el fin del mundo, ¿o acaso quieres mostrarle a cierta persona tu interesante disfraz?- no sabía si ya tenerle miedo a este chico por como lee mi mente o simplemente tomarlo como algo normal… Pero me impresionaba tanto que asustaba.

-No... – Comencé dubitativa- No, claro que no – continué algo segura – que cosas locas que se te ocurren, Alex.- bromeo un poco

-Sí, claro _________. Vamos, admite que aún te importa ese alguien- se cruza de brazos

Suspiro y miro al suelo sin decir nada.

-Mira – dice levantando mi barbilla para que lo mire – ya es tiempo que tanto como él te olvidó, tú también lo hagas, ¿o no? – Asiento tímida.- Me importas y mucho __________. – le sonrío un poco y me acerco para besarlo. Él me acerca más con sus manos en mi cintura y yo paso las mías por su nuca. Se veía tan lindo con su cabello peinado al estilo Superman...

-Gracias, Alex – dije por fin, después del beso. – No sé si estoy muy segura de esto, pero creo que…estoy sintiendo algo más que una amistad todo esto y… me gusta – mordí mi labio nerviosa por cómo lo tomaría

- Entonces, ¿somos…? –

- Sólo si me lo pides… - sonrío aun mordiendo mi labio

Alex me vuelve besar, pero más apasionado que antes y luego agrega: - ¿Quieres ser mi novia? – sonriente asiento y lo vuelvo a besar. Esto era un nuevo comienzo para mi vida y me encantaba…

11 ene 2013

Eleven


Secrets
 
-¿Hola?-contesté y una voz masculina feliz me grita saludando
-¡HOLA!-reí por lo idiota que puede ser a veces Alex
-Alex, ¿te dije que no me gustan las rosas?- mentí, amo las rosas, pero de seguro me preguntaría si la recibí
-No...¿Pero por qué me lo decís?- pregunta confundido
-Alto...¿No me dejaste una rosa en mi puerta?- estaba ya algo paranoica, si no era Alex, ¿quién fue?
-No...-respondió extrañado- ¿Estás bien, _____?- se notaba preocupado
-La verdad no, esto me asusta, ¿quién es “A”?- me estaba alterando
-De seguro la de PLL no debe ser- bromea pero yo no me río
-No es momento para bromas, Alex- comento molesta- ¿Te molestaría venir a mi casa?-pregunto tímida
-Para nada, en 15 estoy allá- me siento aliviada al escuchar su respuesta y me despido de él.
Agarré la rosa y la miré por varios minutos. La letra se me hacía conocida, pero no sé de dónde... Esto me asustaba
 
Alex llego puntual a mi casa, yo seguía con Mora en brazos, la verdad, me inquietaba mucho por esa rosa, no dejaba de moverme en el sofá y Alex me miraba y reí a cada tanto.
-¿Cuál es la risa?- le pregunto molesta, no me gustaba que se burlen de mi miedo.
-Relájate, todo va a estar bien, ¡es solo una rosa!- me roza los pétalos de esta en mi nariz y yo lo saco. Me queda mirando unos minutos y luego noto que empieza a acercarse lentamente a mis labios. No sabía cómo reaccionar, había olvidado ya lo que era un beso por lo paranoica que me puso ese regalo, estúpida rosa. Como mi cerebro me indicó, me acerqué a sus rosados labios y dejé que los míos se unieran con los suyos.
Sentí como todo desaparecía, mi gata se había bajado de mi regazo, pobre no quería ser parte del tal momento “romántico”. El beso se hacía intenso, yo quería que durara más de lo que cualquier ser humano había llegado, creo que estaba cambiando mi parecer por Alex… Suena loco, pero este chico podía lograrlo, creo…creoque siento algo por Alex…pero aún no estoy muy del todo segura.
El airese acababa, podía sentir como la habitación ardía o era yo misma…mis mejillas ardían, debo estar como un tomate. Por fin nos separamos por unos segundos pero quedamos cerca, compartiendo el oxígeno, sonriendo (sonrojados) y algo agitados.
-¿Qué…-comenzó a decir Alex-qué harás el viernes?- lo miré por un momento sonriendo y luego bajé la mirada recordando que día era y en qué año estábamos.
“Calma, _______, estamos en el planeta Tierra, siglo XXI, respira y vuelve a mirar a Alex”
-No…nose- lo miro- ¿Por qué?- curiosa de lo que tramaba
-Es que…-se rascaba la nuca, aún sonrojado y nervioso. Reí por dentro por lo tierno que se veía y una mordida en mis labios logré hacer. No me daba cuenta cuando hacía eso,pero estaba segura que lo hice, porque es lo que me provocaba hacer al mirarlo.“______, calma tus pensamientos, no te sobrepases, es Alex, punto final.”- voy a tocar con mi banda y me gustaría que estés ahí para apoyarme- sonríe de costado esperando una respuesta.
-Claro,¿por qué no? Van a estar sensacionales, más de lo que ya son- río un poco y Alex, sonriente, me da un pequeño beso en los labios.
Sorprendida por ese acto, muerdo mi labio y él me besa, pero con más… ¿Cómo decirlo?Parecía que me quería comer la boca…y lo estaba haciendo.
A cada segundo que pasaba, el beso se tornaba más apasionado, sentí como un cosquilleo recorría todo mi cuerpo y sonreí. Alex me acercaba más a él y yo pasaba mis manos por su nuca, jugando con algunos mechones.
Una imagen de mi cama pasó por mi mente en un instante y dejé de besarlo.
Temía adonde podría llegar este beso…
-¿Quésucede?- preguntó algo preocupado
-Na…nada-miraba al suelo, ruborizada. Aprisionada por mi mala reacción, me encaminé a la cocina y suspiré tratando de calmarme. Saqué un poco de agua del refrigerador y bebí; el frío líquido recorrió mi garganta calmando mi ansiedad. Por unos segundos, por lo menos.
Perdida en mis pensamientos, no noté cuando Alex llegó y me abrazó por atrás. Un beso caliente dejó en mi desnuda nuca y me estremecí al punto de sonreír.
-¿Temesde llegar a la tercera base no?- susurraba con una voz tan ronca y sexy… Tímida y algo sorprendida por su capacidad observadora, asiento. Sin decir nada, me gira para que quedemos cara a cara- Yo no te voy a obligar a hacerlo,________-sonrío un poco y continúa-Solo te digo que no debes tener miedo, jamás te haría daño…-me quedé mirándolo por unos minutos y luego lo besé. Mi cerebro no podía codificar lo que este chico acababa de decir, ¿cómo en tan poco tiempo le puedo importar?
-¿Me lo prometes?- pregunto mirando fijamente a sus castaños ojos.
-Te lo prometo- paso siguiente, levanta su meñique y yo sonrío, realizando la tan conocida promesa: “pinky promise”.
{...}
A la mañana siguiente, desperté antes que Alex, que este seguía roncando como tronco pero aún se veía tierno. Mi cama era un desastre, pero no piensen mal, no hicimos nada. Aún no, dicen que lo mejor se hace esperar y más vale que Alex espere. *risas en mi mente*
Me despabilé un poco y fui a la cocina para preparar el desayuno. Cuando volví,encontré a Gaskarth levantado, en bóxer, mirando mis vestidos del armario. Reí un poco y entré sin que se de cuenta.
-Buenos días, chusma- se asusta al escucharme y ríe relajado al ver que era yo.- ¿Quétanto buscas? ¿Acaso eres de CSI?- dejo la bandeja sobre la cama y me acerco a él.
-¿Paraqué tantos vestidos negros?-asiento y saca uno.
-Ese note va a quedar bien- le comento riendo y se lo quito de las manos.
-Pero a ti si- pone sus manos en mi cintura y acerca sus labios. Cuando estaba a punto de besarme, suena mi celular, que inoportuno.
Era un mensaje de Rocío, quería que la ayude en algo de su trabajo, acepté sin más,porque hoy era mi día libre en el trabajo.
-Me tengo que ir- le digo apenada
-¿Peropor lo menos podrías quedarte a desayunar?- puso una carita de perro mojado,asentí sonriendo y lo besé.
Luego de desayunar, Alex se fue y yo tomé una ducha rápida. Mientras secaba mi cabello buscaba algo suelto pero abrigado, aunque ya estábamos cerca de la primavera,el frío era terrible.
Opté por una pollera negra, una blusa naranja de mangas largas y unas botas negras cerca de la rodilla.
Antes de irme, dejé en un lugar seguro a Mora, tomé mis cosas y salí hacia la tienda de música. Cuando llegué, Rocío saltó del mostrador corriendo de felicidad hacía mí.
-¡A que no sabes que pasó!- chillaba de emoción y felicidad
-No,¿qué pasó?- pregunté riendo un poco
-¡Conseguí que una disquera quiera escuchar mi cd y pueda que consiga el contrato!- no dejaba de saltar emocionada
-¡Ohpor Dios, felicitaciones!- la abracé emocionada por ella y luego empezamos asaltar felices las dos. Parecíamos dos fans locas por la banda del momento,suerte que no había nadie en la tienda a esa hora.
-¿Yesto era el “trabajo” que teníamos que hacer?- pregunto exagerando la palabra “trabajo”.
-A no,no, quería que me ayudes a buscar que ponerme y…con una canción también…-respondió sonrojada
-¿Qué? ¡Rocíoyo no sé escribir canciones!- me sorprendía cada día esta chica con sus locuras
-¿Y qué hay sobre esa llamada “Wish you were here”?- se cruzó de brazos
-Son unas palabras tristes que escribí cuando estaba algo deprimida- admití con un tono inocente
-¿Palabrastristes? Casi lloro con esa C-A-N-C-I-O-N –me deletreó cada letra con una entonación que parecía una reprimenda
-Bueno,bueno, puede que escriba canciones pero…. ¡no creo que sea lo que vos buscas!-no me consideraba para nada una cantautora.
Molesta,me agarra de los hombros y me mira fijamente.
-_________Masterson Perry- la interrumpo
-No soy más Perry- se calla por unos segundos y continúa
-Bueno,solo Masterson, ESCRIBES CANCIONES PERFECTAS- me zarandeaba como para que me entraran esas palabras y se graben.
-¡Estabien!- levanto las manos tratando de calmarla- No me mates, ¿sí?- le pido fingiendo susto
Al segundo, empezamos a reír y decidí ayudarla con su canción. Mientras pasaban las horas, algo habíamos escrito pero como que le faltaba ese toque especial…
-Ya intentamos todo, _______, ¿Qué tal cosa especial buscas?- y entonces la lamparita se me prendió.
-Necesitamos la voz de un chico- le respondo segura de mi idea
-¿Qué?¿Y dónde rayos vamos a conseguir un chico que cante esta…-mira la hoja- canción de “amor”?
-Tranquila,yo sé quién puede ayudarnos- le sonrío y ella se da cuenta
-Oh no,no, no, no Y NO.-la miro confundida
-¿Porqué no? Vamos, es Alex, es mi amigo, casi mi novio-susurro para que no se dé cuenta- y no creo que se niegue a darnos una mano.
-¡__________no voy a cantar con él!- estaba enojada, ¿qué le molestaba cantar con Alex?
-A ver,¿por qué no?- me cruzo de brazos, desafiándola.
-No puedo decírtelo…- “¿Qué rayos…?”
-Soy tu mejor amiga, no creo que tengas algo malo que contarme… ¿o sí?- la miro fijamente
-Yo…-miro a mis ojos y luego al suelo. Estaba segura que ocultaba algo, pero ¿qué?